Inmunohistoquímica clásica (IHC)

Inmunohistoquímica clásica (IHC)

La inmunohistoquímica (IHQ) diagnóstica clásica es una herramienta esencial en la patología clínica moderna para un diagnóstico preciso de enfermedades y manejo del paciente. Emplea anticuerpos altamente específicos para detectar y visualizar marcadores proteicos en secciones de tejido fijadas en formalina e incluidas en parafina (FFPE). La capacidad de la IHQ para proporcionar contexto espacial y celular a la expresión molecular la hace invaluable para identificar tipos tumorales, determinar el origen tisular en cánceres metastásicos y confirmar agentes infecciosos en muestras de tejido. Su amplio uso en el diagnóstico clínico subraya su papel crítico en laboratorios de patología de todo el mundo.

Aplicaciones diagnósticas clave

La IHQ diagnóstica clásica se basa en la unión antígeno-anticuerpo visualizada mediante detección cromogénica, lo que permite a los patólogos interpretar patrones de expresión proteica en estructuras histológicas. Entre las principales aplicaciones diagnósticas se encuentran:

  • Confirmación del linaje celular tumoral y subtipo tumoral, que orienta el pronóstico y la elección terapéutica
  • Identificación de biomarcadores pronósticos y predictivos como receptores hormonales (ER, PR) y HER2 en cáncer de mama
  • Detección de patógenos o proteínas específicas de enfermedad en condiciones infecciosas e inflamatorias
  • Apoyo al diagnóstico de tumores de tejidos blandos y neoplasias cerebrales mediante marcadores moleculares específicos