Esquizofilano (SPG) es un polisacárido β-glucano neutro producido por el hongo basidiomiceto Schizophyllum commune, caracterizado por su distintiva arquitectura de triple hélice y su potente bioactividad inmunomoduladora.
Estructura Molecular
El esquizofilano consiste en una cadena principal lineal de β-(1→3)-D-glucano con ramificaciones laterales de D-glucosa unidas por enlaces β-(1→6), que ocurren aproximadamente cada tres residuos de glucosa. Aunque estructuralmente análogo al escleroglucano, el esquizofilano forma una conformación de triple hélice más rígida y estable en ambientes acuosos. El polímero presenta un peso molecular promedio de aproximadamente 450 kDa y una rotación óptica específica de +18 a +24°.
En condiciones alcalinas o a temperaturas superiores a 120 °C, la estructura de triple hélice se disocia en cadenas individuales; sin embargo, la conformación helicoidal nativa puede restaurarse mediante neutralización o enfriamiento. Esta transición estructural reversible contribuye a las propiedades funcionales únicas del esquizofilano.
Producción y Propiedades
El esquizofilano se produce de forma extracelular mediante el cultivo de S. commune en medios basados en glucosa, generalmente a 25–30 °C y pH 5–6. Tras la fermentación, el polímero se recupera por precipitación con alcohol, filtración y pasos posteriores de purificación.
El polisacárido resultante muestra alta solubilidad en agua, amplia estabilidad térmica y de pH, elevada viscosidad y excelente biocompatibilidad. Otras propiedades incluyen no toxicidad, biodegradabilidad, capacidad de formar películas y geles, y resistencia a la degradación oxidativa. La conformación de triple hélice también permite el autoensamblaje y la quelación de iones metálicos.
Aplicaciones Biomédicas
El esquizofilano ejerce importantes efectos inmunomoduladores mediante la unión al receptor Dectin-1, lo que conduce a la activación de respuestas inmunes innatas y adaptativas. Ha demostrado actividad antitumoral contra varios tipos de cáncer, incluidos sarcomas, así como efectos antivirales, antibacterianos y antiinflamatorios.
Además de la inmunoterapia, el SPG se utiliza cada vez más como biomaterial funcional en sistemas de liberación de fármacos y genes, incluidos nanogeles y nanofibras. Su alta biocompatibilidad y capacidad para favorecer la adhesión y proliferación celular también lo hacen adecuado para andamios de ingeniería tisular y formulaciones de adyuvantes vacunales.

