Una cepa bacteriana es una variante genética o subtipo dentro de una especie bacteriana que presenta diferencias menores pero identificables respecto a otros miembros de la misma especie. Las cepas suelen derivarse de una sola célula bacteriana o colonia y representan un cultivo puro con características genéticas o fenotípicas distintas. Estas diferencias pueden incluir variaciones en tamaño, forma, motilidad, capacidades metabólicas, propiedades antigénicas o secuencias genéticas.
Importancia y Aplicaciones
- Microbiología médica: Diferenciar cepas ayuda a identificar variantes patógenas con diferentes perfiles de virulencia o resistencia a antibióticos. Por ejemplo, las cepas patógenas de Escherichia coli (EPEC, EHEC, EAEC) causan diferentes enfermedades.
- Epidemiología: La tipificación de cepas permite rastrear brotes y vías de transmisión de enfermedades infecciosas.
- Biotecnología: Las cepas modificadas se optimizan para la producción de proteínas, enzimas, biocombustibles y otros metabolitos.
- Taxonomía y Filogenia: Las cepas tipo anclan la definición de especies y ayudan a clarificar las relaciones bacterianas.
Una cepa bacteriana representa un subconjunto genéticamente y/o fenotípicamente distinto dentro de una especie bacteriana, a menudo derivado de una sola célula ancestral. Aunque las cepas comparten la mayoría de las características con su especie, difieren en aspectos menores pero significativos que pueden afectar su comportamiento, patogenicidad o utilidad. Los avances en la secuenciación genómica han refinado la identificación de cepas, permitiendo una diferenciación precisa crucial para la investigación, el diagnóstico clínico y aplicaciones industriales.

